Dibujando el temblor de la luz en la boca,
o el crepitar del frio en la partitura,
dibujando el espasmo del ojo en el canto, el
misterio que el verbo escancia en la sombra
la lluvia de candor contra la espada, en
que el impostor tiene un lápiz en la mano,
amenaza la soledad con el pecado
de la oración entregada en un velo
llora, puerco, inmensamente bello,
demente al que el ángel bendice con la rosa
bajo la cúpula del cielo ennegrecido,
donde el hombre debe encontrar el nigredo
¿qué es la metafísica sino el verso?
el lento dibujo que en la oscuridad revela
lo negro sobre lo blanco
¿qué es la cabeza sin nombre? ¿una piedra,
un laberinto, un silencio acaso?
En invierno
se exterminaba a los pueblos
en la belleza del desierto y sus vírgenes: ahí
hallamos el lodo esencial para consumirnos
en la palabra:
yo los he visto caer. Amantes
rasgaban la página con los labios
para quemar los días como poemas y
pétalos de celo.
siguiendo Poesía Completa (1970-2000), de Leopoldo María Panero
ennegrecido: el negredo, o nigredo, es la primera fase del proceso alquímico, asociada a la muerte y el caos, Aquí, debe encontrarse el caos y descomponerlo para lograr la transmutación. Representa una fase de desesperación, desintegración y confrontación con las sombras, tanto en el alma como en la materia. En el contexto de la obra, el Negredo es el punto de partida, a menudo relacionado con un estado de crisis existencial.