Volver a Textos

paraíso cerrado

paraíso cerrado,
el huerto está ardiendo,
y un cuervo lame mi costado
y un charco en el suelo
que miro con deseo suicida,
linde del paraíso que me enseñaron
donde el ojo no llega,
el azogue aún no se ha enfriado
bajo el árbol prohibido que canta,
y colgado de su rama el día,
su gran ojo blanco me quema

paraíso cerrado
el enemigo está dentro,
regurgitando odio sobre los animales
mientras miro hacia arriba,
al gran ojo ciego,
como un pez sumiso y desmemoriado
se mira en el espejo del límite superior,
esa línea que cree
frontera del paraíso
y espera que le hable, que le nombre,
aún no sabe que es Narciso

mi ojo rueda en su ruleta,
y en su pozo de luz y tiempo
caerá pasado mañana, o después,
paraíso cerrado hacia adentro
y hacia afuera espejo,
paraíso que no existe,
vergel de ceniza que acompaña mis pasos,
horizonte imposible, falsa línea,
huida contra el espanto
de una nube que se levantó,
colérica rutina, lúgubre celo,
agujero en la vida es el charco
y poema el reflejo de su azogue frío