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Mutación del sentido y la carne

el sentido como el cuerpo
tiende al desorden
la primera luz del día calienta su mano
asomada en la tierra
girasol inocente que mira desconcertado
será la espada que corte su cuello
el pie del anciano
que derribe su castillo de arena

monstruo de cambio es el cuerpo que espera
afán de vida que la palabra usa
para caer bajo tierra
y cambiar de nuevo su sentido
fruta polimórfica
podrida y dulce
sentido quieto que se estanca
sentido vario que funde
¿quién eres tú, imagen del espejo
que pareces agua?

he olvidado tu sintaxis
tu coyunda, tu trama
solo existo como eslabón débil
impotente ante la biología y la palabra
ante el nombre que me dice
ante este asfalto en que el ser se derrama
esta palabra en que pierdo de nuevo el sentido
—oscuro objeto de deseo de la lectura1
contra el blanco vacío de la página
y olvido el cuerpo en la tierra
para un nuevo comienzo con otro nombre
blanco deseo de la mañana

1 (…) que habrá de ser de nuevo en torno al sentido, al ser éste el objeto de deseo de la lectura, esa meta, o espejismo, que llama con voz poderosa sin terminar de dar, sin terminar de dar nada que no sea, como corresponde al deseo, una llamada nueva, más deseo. Blesa, Túa, (2019). Leopoldo María Panero, poeta póstumo, pág. 450. Visor Libros.