Volver a galería

Estoy abierto (autorretrato)

—siguiendo a Madame Edwarda—

ESTOY ABIERTO (AUTORRETRATO)


estoy abierto
    estoy abierto
        estoy abierto

con la boca abierta del todo
con la camisa abierta
como el fusilado en primavera
pero no estoy callado en este lugar
soy una incisión en mi cabeza
mis tejidos están expuestos
para dar paso a la muerte

—Tu veux voir mes guenilles ?—

¿qué ocurre, qué hay?
en la interminable espera de la caída,
en el hueco sobre mi cabeza
en mi absurdo líquido amniótico,
contra la sombra
desnudo, como un animal

el hombre necesita la mentira,
la profundidad de la noche
y del charco que le niegan
ahogado en la masa humana
el hombre respira como un pez

la noche estaba desnuda y
quise desnudarme,
ofrecerme a las farolas
a la indiferencia de los sueños,
superándome a mí mismo
desmembrándome del suelo,
la tibieza de mi carne dormida
exhalaba un vapor de caverna

—balbuceé lentamente—

descendía como un ángel
en la loca felicidad de la caída,
un ángel que se retuerce,
intestino
que vacía su palabra,
con la lengua en la posición más baja,
con la lengua de la vulva
clara y resonante como un órgano
sin reservas, como un cuchillo
en una misa

los lazos, el viento,
vuelo
como el metal de mi piel y de mi boca
se funde también
en la sombra,
suspendido en una ausencia
sobre un suelo monstruoso,
sobre una herida confusa,
ávido de mi secreto

la sombra oculta mi rostro
la sombra verde, fría, también azul
y amarilla
y en la sombra se pierde el fantasma,
desde el pie hasta la ingle pasarán cien días,
yo soy el harapo,
y las palabras formarán un charco