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Adán en el paraíso

ADÁN EN EL PARAÍSO

Anochece en el Paraíso y duermo:
la luz de la Luna refleja su geografía en mí
mientras el viento solar empuja, levemente,
los desprendidos restos de hierbas e insectos.

Se arrastran sobre la piel como esa luz nocturna
o las nubes blancas bajo el cielo negro
–pasan, suceden, son, instantes lúcidos–.

Yo, por mi parte, sujeto al suelo, soy el suelo
a punto de perder el bautizo de los hombres,
a punto de quedar del todo expuesto
a la energía ondulatoria1 del viento que pasa.

Una hoja mundana se agarra a la corona de mi verga
como yo al suelo, grávidamente2;
ese velo estúpido de papas y comerciantes,
es ahora el látigo de mi pensamiento.

Una contracción seguida de otras pronuncia los versos
efusivos, que dibujan en mis piernas la sombra de la Luna3,
el dios booleano4 de la turbación, de la posibilidad,
el constructor del Erotismo, del lenguaje.

Es de noche hace tiempo en este Paraíso,
el sueño es más tenaz que la conciencia,
y en este lugar de comunicación dulce
las palabras aparecen, musitadas por el viento.

1 Radiación, en este caso.
2 Que tiene peso. Dicho de una mujer: preñada. Cargado, lleno, abundante. _Diccionario de la RAE.
3 La apariencia lechosa de la luna. La luna y su cara oculta, el deseo, la necesidad de decirlo, elaborarlo.
4 El tipo de dato lógico o booleano es, en computación, aquel que puede representar valores de lógica binaria, esto es 2 valores, valores que normalmente representan verdadero o falso, sí o no.