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El concierto

EL CONCIERTO

La interpretación era virtuosa.


Bajo el velo, egipcio y social,
su verdadero motor de sentido,
al descubierto,
arrancaba colores a las válvulas.


Al aire la embocadura,
fresca y limpia como una lente,
reseca su abandono lejos de los labios.


Sin llaves, sin pedales,
la campana resuena en la caja de resonancia,
convertida, translinguada,
en el delicado equilibrio de la concertista,
dispositivo a su vez, notación en blanco.


Hay acordes ilegales,
y hay cuerdas manipuladas,
astrágalos y apagadores,
y dedos de extremidades incorrectas.


Arde en la cadena vital de la máquina lúdica,
haciendo ruido sin registro,
loca de las decisiones de piedra,
presa del pasado, libre del presente.


La savia del instrumento es la partitura;
el deseo, el margen, el error,
técnicas extendidas.

Referencias:
–La imagen es la reelaboración de una fotografía de Helmut Newton.
–"Somos gente decente, tenemos piano en casa". Recuerdo esta frase relacionada con una película de Jean Renoir, pero no he sido capaz de localizarla tanto tiempo después.
La lección de guitarra, de Balthus