Volver a galería

El armario normando

EL ARMARIO NORMANDO

El mueble la oculta, la muestra,
la sujeta y fuerza con sus boiseries1 vegetales.


Marcelle adorna sus brazos con joyas soñadas,
espirales,
y la vegetación muerta resbala por sus muslos.


La nueva columna vertebral la trastoca,
como un poste electrificado que se licúa.


Ella asume su vibración.


No hay lugar,
solo esta pequeña habitación que ahora la define.


No puede salir aunque esté abierta,
porque esta encerrada con la llave a sus pies.


Su cabello se hermana con la madera cuando quiere cerrar la blusa,
y sus otras manos la abren.


El mueble es ahora su propia conciencia2, su nueva cara,
y un segundo después,
expulsa la savia de la boiserie,
y el armario parece que llora.


Hay una corona; hay unos laureles;
hay una carne que roza la muerte del árbol caído.

Referencias:
–Danae: Zeus, convertido en lluvia de oro, insemina a Danae, encerrada por su padre, Acrisio, en una torre o cámara subterránea de bronce para que no tenga descendencia.
–En Historia del Ojo, de Georges Bataille, Marcelle no puede resistir la tensión erótica ambiental y se refugia en el armario normando para masturbarse. Se mea de placer.
1 decoración en relieve de madera.
2 su propia conciencia: en La edad de oro, El, Buñuel mostraba el interior polvoriento de un armario como un espejo de la conciencia de los personajes.