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Travesía de Federico según San Mateo

TRAVESÍA DE FEDERICO SEGÚN SAN MATEO

Ezequiel alucinado lo vio
ese día contra la puerta tapiada
cubierto no con alas su cuerpo
sino con una chaqueta
y un rostro humano para hablar
del hombre
de su maldición sobre la tierra
y dos alas extendidas hacia la nada
como brazos abriendo el aire
en busca del hermano necesario

el ser proyectaba una sombra
una luz líquida de cieno
como de antorchas fosilizadas
como si el sol cuadrado a su espalda
estuviera a punto de estallar
una charca de alegría loca
desquiciada y sucia

como el espíritu de dios le hacía avanzar
el hombre estaba arrodillado
a la espera de lo inimaginable
y sus ojos brillaban como carbones encendidos
contra el día nublado, cerrado
en la calle desierta por la peste
contra las mentes nubladas y cerradas
en los cuerpos desiertos por la peste

hombre mortal,
levántate que quiero hablar contigo

Ezequiel alucinado pudo ver
que el librito que cayó de sus manos
era de luto, dolor y tristeza
la luna, un caballo, la sangre y un toro
están encerrados detrás de su puerta
en una callejuela entre dos principales
donde un hombre muere

Las cursivas corresponden a textos sacados del libro de Ezequiel (1:10) del Antiguo testamento de la Biblia, uno de sus libros proféticos. Mateo es uno de los cuatro apóstoles asociados al tetramorfos que vio Ezequiel. El sería el único con rostro humano y preocupado, en su evangelio, por el lado humano de Jesucristo.
El nombre de la calle, Travesía de San Mateo, me llevó al tetramorfos y a la visión de Ezequiel. El resto es asociación.